the way i feel...

0

Nothing as it seems...

3




Tengo el blog muy abandonado... Es más, ni siquiera he estado entrando a leer los blogs que sigo. No he estado pasando por momentos muy creativos y tampoco he querido aburrir a quienes pasais por aquí.

Tengo a medio terminar una entrada que quería haber publicado hace unas semanas, pero no me salen las palabras. Últimamente me cuesta que me salgan las palabras adecuadas y todo lo que pasa por mi cabeza es una mezcla de sinsentidos y divagaciones absurdas.

Me apetece escupir contra algunas personas ahora, porque me producen un asco monumental. Gentuza que se dedica a hacer campaña contra mí, sembrando mierda. En serio, no me perjudicais, porque si alguien os hace caso, es que no me conoce, ya me ha olvidado, o no merece la pena y punto.

Y ahí estoy, esperando determinar quien merece y quien no merece la pena en mi vida. Desde un punto muy egoista, como no podía ser de otra manera, separo a quien me aporta algo bueno de quien no me aporta absolutamente nada o lo que me aporta es negativo. Una lástima que en el cesto de fruta haya algunas que estén un poco podridas, pero poco a poco las iré seleccionando y será con lo que me quede. Eso sí, cualquiera se puede marchitar en cualquier momento. No os descuideis.

Hay recuerdos que todavía me producen demasiado dolor. Ya no es sólo eso, sino la desconfianza que hace que me sea imposible rehacer mi cabeza de nuevos recuerdos. No es que no sea capaz de ser feliz, sino que para serlo, debo mentirme a mí mismo, o hincharme de alcohol, como hace la rubia para creer que no es una zorra chernobita gorda que se ríe como una hiena desdentada, o imaginarse que tendrá un futuro prometedor en la insdustria del porno casero. Pero por suerte mi mente no es tan simple, aunque en ocasiones también me haga pasar por rubia. (Menos zorra, of course)

Nada es lo que parece en este baile de máscaras desagradables. Hay quien piensa que unos me manipulan, hay quien piensa que yo manipulo a otros, y sinceramente, se me revuelve el estómago al saber que se producen estas conspiraciones a mis espaldas. ¿Cual es el problema? Porque si todo gira a mi alrededor, el problema debo ser yo.

A la gente le cuesta demasiado decir las cosas a la cara tal y como son. ¿Debo ocultarme tras una superficial sonrisa de fantasía y deciros lo que quereis oir? Igual preferís que me quede en una esquina sin decir nada, os invite a una hamburguesa, unos chupitos, ponga mi casa y mi cama para que satisfagais vuestros placeres y además os compre tabaco, por si os apetece uno después de haberme jodido.

Cuando hago las cosas no espero nunca nada a cambio, pero tampoco me gusta que mordais mi mano. Me aburren la hipocresía y las mentiras de que os rodeais. Ya es insoportable e insostenible. Yo no soy como la gente con la que soleis tratar, que les basta poner caritas o hacer como que lloran.

¿Quién me conoce en realidad? ¿Cómo podeis juzgarme si ni siquiera yo sé como soy ni hasta donde estoy dispuesto a llegar?

Condenais mis acciones con tanta facilidad, que haceis que piense que me considerais un pelele inerte, carente de capacidad para pensar por mí mismo. ¿Es eso? Quizá no podeis daros cuenta del modo en que he influido en cada una de vuestras vidas. (Sin pretenderlo) Porque si no soy un retrasado, tampoco soy el monstruo malvado y manipulador que os cuentan/creeis.

Me sobra la gente que se acerca a mí con una intención. No soy un demonio ni un santo. No tengo amor para todos ni ganas de darlo. Reservo mis buenas intenciones a unos pocos y las malas las retengo para cuando al resto se le ocurra tocarme demasiado el karma.

Pero ya digo que nada es lo que parece. Especulais demasiado en torno a mí y en serio, que no soy tan simple ni tan retorcido. No soy tan bueno ni tan malo. Y ante todo, no soy como vosotros.

#estoymuloco

5

que yo #estoymuloco eeh! que yo me pido una hamburguesa y le quito la lechuga porque es sana!! ah no coño, que esto no es twitter...

texto olvidado en un cuaderno

4

Algo que le hace llorar,
algo que le hace sentirse mal.


Fermín camina hacia la parada del autobús de línea, de vuelta a casa desde la universidad. Su mochila gris cruzada al pecho, el pelo corto un poco alborotado. Inmerso en su mundo pero sin ir cabizbajo.

Ataque de ideas enfrentadas, sacudidas violentas. Una imagen, un rostro. Una memoria selectiva, confundida por la edad, el tiempo. El cielo cubierto, amenazando con agua, tormenta.

Fermín era de un peblo de Cádiz, pero estudiaba en Huelva la carrera de informática. Quizá porque no había tenido más remedio... quizá por dar un nuevo salto hacia su intimidad. Intimidad que compartía con tres estudiantes más en un piso barato. Ansias de independencia. Un forcejeo con su mundo, con ideas opuestas a las suyas. Una batalla contra mentes ignorantes de su dolor, sus sensaciones. Sus recuerdos, siempre ahí, siempre atacando.

El autobús llegaba. Él se montaba y se ponía de pie por el final, cerca de la última puerta, observando a la gente que pasaba por la calle. Le gustaba ir de pie en el autocar de línea, o mejor dicho, le parecía más cómodo que ir sentado. Su parada, se baja, mira arriba, los edificios... Ya empezaba a chispear. Fermín llega al piso, es un bajo. Entra, cierra tras de sí, va a su cuarto y deja la mochila allí. En la habitación sólo una cama y un escritorio bastante descuidados, hacen compañía al triste armario empotrado. No hay cortinas y sólo algunos posters o fotos de él o sus amigos pegados a la pared, aportan algo de color, calor humano a la estancia. Lo demás son libros apilados, apuntes. Revistas y una guitarra en una esquina.

La primavera termina, pronto llegan los meses calurosos, de vuelta a Cádiz junto a su familia. A decir verdad, los meses calurosos se habían adelantado y días grises como este eran sólo un sueño para los poetas. Sí es cierto que estaba siendo un año cálido en exceso.

Fermín llevaba bien los exámenes de junio, igual que siempre. Nadie le reprocharía nada en cuanto a los estudios. El joven sabía sacar los cursos adelante. Combinaba la inteligencia con su gran fuerza de voluntad. Esa fuerza salía del interés por demostrarse a sí mismo que era bueno, que valía para algo, aunque él aseguraba en sus monólogos internos que al conocer poca gente en Huelva no le quedaba más remedio que estudiar.

Sus compañeros de piso no eran mala gente, pero sí un poco gilipollas. Típicos prototipos del machito moderno. Pero como Fermín decía: "cada uno es como es y no es asunto mío el remediarlo"

- Tío Fermín, estás empanao.

Genaro hablaba medio asomado a la puerta de la habitación. Fermín había estado allí, metido en su cabeza mientras miraba las paredes parcheadasm adornadas de recuerdos, de ídolos y de inspiración.

- Ah tío que pasa. No te había visto.
- No, si es que has entrao a tu bola. ¿Vas a comé algo? Yo me iba a prepará una pizza de estas en el microondas.
- Venga vale, si va a quedar déjame un poco, que tampoco estoy yo con muchas ganas.

Salió Genaro y volvió a la cocina. Fermín, detrás, llegó hasta el salón y se sentó en el sofá. Genaro de vez en cuando se asomaba y hablaba a Fermín.

- Ostia tío la Lucía. Mira, estamos en clase y va y se me sienta al lao. Ostia Fermín, va la tía y me pone las tetas en toa la mesa y con las camisetas esas que ella se pone.

Fermín sonreía por inercia, y también porque en esos momentos era lo que se esperaba de él. Tan obediente, tan poco entusiasmado en estos días, cercanos al verano, cercanos a... esa persona por la que lo arriesgaría todo. Por quien lo daría todo. Y los nervios a veces le trepaban desde el estómago hasta el pecho.

Genaro seguía pendiente del microondas y su almuerzo congelado como quien vigila un guiso y no dejaba sola la cocina. Desde la puerta, a veces seguía contándole a Fermín lo de las tetas de Lucía y que cómo una tía tan fea podía tener esas tetas y ese pedazo de culo.

Pero no era eso lo que el chaval tenía en su cabeza... Lucía no era nadie y no lo sería nunca al lado de esa persona que conoció hace casi cinco años...

Su sonrisa, estar a su lado hablando. La inocencia en la mirada, tumbados hombro con hombro en la playa.

¡PIIIP! Y Genaro llegó con la pizza servida, unas servilletas y un par de platos.

- ¿Una cervecita?
- Deja, ahora me pillo una cola o algo.
- A ver tío, yo te la traigo.

...



Tenía este texto escrito en un cuaderno. Puede tener unos diez años. No me gusta, pero bueno. Aquí lo dejo como curiosidad :P A ver cuando escribo algo nuevo o retomo mil cosas que tengo abandonadas...

Alguna noche - J. A. Goytisolo

3

Alguna noche -las fogatas eran
de dolor o de júbilo-
la casa te veía desertar.

Te abrías a una vida
distinta, a un mundo
alegre como los ojos de un dios:
voces mayores, fuegos de artificio,
inacabable noche de San Juan
en tu estancia vacía...

El tiempo se agrandaba en los rincones,
se detenía en torno al corazón,
mientras el estruendo proseguía,
lejos, lejos, quién sabe si real.

Después, todo más claro:
los sonidos pequeños, el crujido de un mueble
la lluvia en el desván.

Nueva vida a las cosas, el alba aparecía,
y tú llegabas, amorosamente.

bah

6

Las farolas de la calle camino a mi casa estaban apagadas. La luna menguante no iluminaba lo suficiente el suelo y me acompañaban un escalofrío y el tintineo de las cadenas con las que sujetaba mis llaves al pantalón.

Un gato blanco y gris se escondió bajo un coche después de haberme observado durante tres segundos. Lo ignoré al pasar por su lado.

Había sido una tarde divertida en la que renuncié a un poco de amor para estar con dos amigos. No me arrepiento.

Después en casa, me limité a leer algo de poesía y a hablar con R. Siempre se conecta de madrugada para esperarme. Me dijo que me echó de menos la noche antes. Me dijo otras cosas que me están convirtiendo en humano. En un ser estúpido que piensa que siente.

Tonterías...

la herida

4



Cada vez que presiono la herida aparece una mezcla de sangre infectada por algún resquicio que se abre en la postilla. Ha dejado de doler y dejará cicatriz, pero hay días en los que me tengo que rascar alrededor para aliviarme.

En ocasiones estoy tan tranquilo, con los amigos, y alguien despistado la golpea. Sé que es sin querer, pero vuelve ese dolor y recuerdo que sigue ahí, curando, la herida que por unos instantes la música y el alcohol me habían hecho olvidar.

Mi horizonte está plagado de nuevas caidas y grandes golpes, pero ninguno como el que lleva un año para cerrar. La que he tratado de cubrir con parches, siempre poco eficaces, siempre poco acertados. Porque me estaba curando en una habitación a oscuras y tenía anudadas las manos.

Aunque quiera rebentar mi barca contra las rocas, lejos de la costa, seguiré a merced de las olas en este bote desvencijado que hace aguas. Quizá la sal de Océano sane lo que no pueden brazos y entrepiernas doctos en este mal.

Me dicen que pase página... Igual que tú la has pasado tan rápido. Igual que me has olvidado, igual que crees sentir por él lo que creiste sentir por mí.

Tú no naciste para amar, sino para ser admirado, como una estatua absurda que cuando la tocas te percatas de que está hecha de un material que se oxidará. Tú, mentiras y vodka. Tú, falsedad cubierta de gloria. Ahora lo tienes fácil porque te arropan los de tu especie, pero ¿qué ha pasado con quienes dejaste atrás? ¿Cual es la parte de realidad que conocen de ti? ¿No te sientes como un fraude somnoliento por la inercia y la ilusa felicidad que te da la bebida? ¿Alguna vez pensaste de verdad que eras la persona que quieres ser y no una madeja que se deshace rodando por el suelo, recibiendo patadas de uno y otro hasta ver en qué pie acaba y qué zapatos se aburren antes de ti?

A primeros de la próxima semana hará un año que me dispararon. La madrugada del 6 al 7 fuiste todo lo que odiabas y me hiciste odiar todo en lo que había creido. Todo cuando había amado.

Y la herida no se cierra. Es cierto, si la aprieto salen sangre y pus. Y si aprieto más, si me olvido mis pastillas, brota también el veneno de aquel último "te amo" que me creí, tal día como hoy. Hace ya un año.

my chemical...

7

No te abracé porque tuviera frío, porque tuviese miedo. No quería que fuera un abrazo de "hasta que volvamos a vernos" y perder otra vez tu número, sobre la mesa del salón, como si no lo quisiera. Tampoco quise condicionarte con el beso. Pero tus ojos no me lo negaron, aunque al momento me lo dijeses todo con el "no debería hacerlo" Entiendo que no fuera mi boca la que hubieras deseado. No soy el puto principe del cuento que viene a salvar a nadie en su caballo negro, pero tampoco soy el diablo que predican quienes me odian sin haber leído cada párrafo de la historia.

Yo no me aventuro en parques, sombras o portales sólo porque escuche un latido intermitente, efímero... No soy el rato en la cama de nadie. No soy tampoco el anfitrión de mis sábanas, que ofrecen un momento de cariño y luego te despide como una máquina expenderora, "muchas gracias".

No soy un juego ni estoy jugando, pero tampoco puedo pedirte que lo entiendas o quieras saber de mí otra vez. Me llevó la química hasta donde sólo hubiera querido llegar con mis labios. Los besos debían haberse detenido en tu cuello y no bajar más. Me quise negar. Lo hubiera hecho si mi cabeza me hubiese dejado. Pero no. Esto no quiere decir que me arrepienta, sino que tendría más ilusión si no hubieramos subido esas tres plantas, deshecho mi cama cuando el sofá se nos quedó pequeño y haber dejado tanto rastro.

Y estoy confuso, pero no quiero estropearlo. No quiero que las manos y el pecho que mantengo vacíos desde hace tanto se llenen de aire, lo desplacen pocos metros y luego vuelvan a sentirse como si no hubiera pasado nadie por ellos. Me cuesta pensar que sólo has sido un cuerpo más. Me jode creer que fui un calentón, una situación comprometida o una anécdota.

No es como soy ni es lo que busco.

Quiero volver a verte sin ser pesado. Sin hacerte esperar más de 15 minutos. I just feel like I'm acting like a jerk now, writing about all this, but I'd feel worse if I ever lose the chance to say that you're not another body. And though my English is awful 'cause I'm too tired even to write in my own language now, I need to say that it was some kind of special. That it was way far different from what I've felt till now with other people in many months. A year I'd say.

Me empiezo a recomponer y... realmente no sé cómo explicar algo que prefiero hablar en persona, aunque tus dudas me rehuyan, ahora ya, con más motivo.

Aunque yo esté muerto y enterrado para la familia que te acoje en las noches de alcohol o los días de playa. Aunque yo sea el blanco de su odio y el lobo que no venía en el cuento del pastor y las ovejas.

No fue como otros abrazos comprometidos, de los que hubiera deseado escapar. Fue un momento que forcé y te pido perdón. Lamentaré no ser él. Lamentaré que pienses que no eres tú a quien de verdad quise haber besado. Desearé que sepas que te equivocas y me encantaría estar equivocado.

I feel so stupid.




Tell me all about your love,
Tell me all about your pain,
Baited breath and rubber gloves.
Be my Romeo...